Antes
Un complejo turístico de cabañas administrado por una organización sindical, con capacidad instalada pero sin llegar al consumidor final.
El complejo tenía capacidad instalada, pero no llegaba al consumidor final ni tenía un sistema comercial propio.

Multiplicó 30 veces su facturación.
Un complejo turístico de cabañas administrado por una organización sindical, con capacidad instalada pero sin llegar al consumidor final.
El complejo dependía del financiamiento de la organización que lo administraba y no contaba con un sistema comercial ordenado.
Sin un canal propio hacia el consumidor final, el complejo no podía sostenerse con sus propios ingresos y estaba al borde del cierre.
Break identificó que el problema no era el producto turístico, sino la inexistencia de un canal directo de comercialización. Abrió el negocio al consumidor final, desarrolló un sistema de reservas a medida, capacitó al equipo y estandarizó el proceso comercial.
El sistema de reservas y el equipo capacitado empezaron a canalizar ventas directas al consumidor final.
La facturación se multiplicó 30 veces. El complejo pasó de ser una unidad subsidiada, al borde del cierre, a un negocio con capacidad real de generar ingresos.
Un sistema de reservas propio, un equipo capacitado y un proceso comercial estandarizado, con un canal directo al consumidor final.
Cada intervención parte de un contexto distinto. Contanos qué necesitás resolver y cómo lo están trabajando hoy.